Apuntes respecto al relevo del dirigente del PRI.

admin POLÍTICA
PASOS EN LA AZOTEA
Agustín Goicoechea

Apuntes respecto al relevo del dirigente del PRI.

 

Es importante ser respetuoso de las instituciones porque ellas nada de culpa tienen respecto a los errores de los hombres que las ocupan. Ni los partidos por sus siglas, ni las dependencias por sus mayúsculas como organizaciones son responsables de las decisiones, en ocasiones maquiavélicas,  de los hombres que hoy las ocupan. Son entes cambiantes y en constante proceso de transformación.

Dicho lo anterior, el Priismo como institución política ayer dio una muestra de la rareza de sus guías, quienes hasta hace un par de semanas mostraban absoluta unidad y cordura, pese a las derrotas y victorias. Distinto a lo político  sucede en las empresas, como en el futbol, en donde si no se llega al resultado el empresario cambia al dirigente, lo que resulta en ocasiones a la vista del pópulo, como nosotros,  injusto pero válido como decisión de empresa.

El pasado martes 12 de Julio, a poco más de un mes de la catástrofe electoral que sufrió el priismo, a quién respeto, se celebró el Consejo Político Nacional, a fin de emancipar a Enrique Ochoa como nuevo dirigente nacional. Polémico nombramiento y arriesgado por todos los sentidos.

En política la forma es fondo y en el Consejo Político hubo algunas señales dignas de análisis para dar recepción al nuevo garante del priismo. Entre ellas el largo silencio de Manlio Fabio Beltrones, quién se ha mantenido distante y callado ante el espectro de algo que ha visto y posiblemente le haya disgustado.

En otras sombras de fondo, destacó que no acudieron todos los Secretarios del Gabinete que forman parte del Consejo. Por ahí vimos a José Meade, a Ruíz Esparza en segunda fila, Claudia Ruiz Massieu, entre pocos otros.

Ante el grito de unidad que se ha vuelto clásico durante los últimos 16 años, se sintió desencanto. Después del desánimo, el discurso de la ex presidenta  María de los Ángeles Moreno fue certero pero duro entre líneas, ratificó que Enrique Ochoa goza de buena forma y sensibilidad; sin embargo, más adelante no titubeó en afirmar que ¨espera que alcance esa madurez política que necesita para dirigir un partido como el nuestro. Votaré a favor, por la unidad¨

De este discurso y simbolismos al estilo del partido con más experiencia, resultan también relevantes tres aspectos. Me explico:

  1. En el parecer del que escribe, la pasada elección no la perdió el priismo como ente político, la perdieron los gobiernos locales que cayeron en desgaste social. La sociedad se va desgastando ante el color que sea, si los hombres que las encabezan dejan de representar sus anhelos más simples y ramplones, como la seguridad, educación y mínimos estándares de bienestar y desarrollo. El voto es egocéntrico y la gente al votar palpa su cartera y le resulta doloroso si la suya está flaca y la del que gobierna resulta una billetera cínicamente desbordada
  2. El ex dirigente del partido en cuestión, Manlio Fabio Beltrones, a quien en persona no conozco, le reconozco que dejó un partido cohesionado  en donde el cúmulo de las partes era sólido y un fiel contra peso –en buen sentido- a la toma de decisiones de índole político electoral para el Presidente de la República. No sé si fue escuchado o no para seleccionar a los candidatos, al igual que al culminar el proceso para actuar respecto a algunos Gobernadores que están generando polémica socia y que perdieron sus estados; sin embargo, deja un reto nada fácil para el líder entrante.
  3. El hecho de que el nuevo dirigente haya entrado prácticamente solo al proceso podría hablar de dos cosas. Por un lado de cohesión y que fue ungido en la unidad. Por el otro lado, también podría hablar de una imposición suprema. Lo cierto es que su talante de operación política electoral, contra el saliente, deja mucho que desear ante los retos que enfrenta el gobierno de la república, y partido en el poder, de cara a la sucesión presidencial a celebrarse en poco menos de dos años. Ahora si toda la responsabilidad podría no ser del priismo, sino del Presidente de la República. ¿Le saldrá?.. Al tiempo…

Siempre he sido un creyente de que si le va bien al Presidente nos va bien a todos. Que así sea!


Agustín Goicoechea
Columnista invitado. 
Politólogo & Consultor de lo público y lo privado

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