El Banco Mundial anticipó el incremento en el costo de la energía impulsado por los precios del petróleo, y aseguró que aunque ese aumento beneficiará a los países productores, provocará que los granos se encarezcan un 3% y los aceites un 5%. 

En agosto pasado, el Banco Mundial elogió la estabilidad de México, pese a la caída de las cotizaciones del precio del petróleo y el impacto de situaciones adversas a nivel mundial.

Joost Draaisma, economista en Jefe del Banco Mundial manifestó que el crecimiento en la economía mexicana se ha mantenido en un nivel del orden de entre 2 y 3% anual, mientras que en otras latitudes de América Latina se ha visto una caída más dramática en el crecimiento. Finalmente, advirtió que eso no quiere decir que no hay importantes retos para México. 

 

Te puede interesar: Banco Mundial aplaude estabilidad de México

 

Según La Jornada, el Banco Mundial espera que los cereales aumenten su precio un 2.9% más de lo que se tenía previsto.

El principal riesgo es un aumento en el precio que ya se tenía previsto de los alimentos, ante la evolución en las cotizaciones de los energéticos y los cambios climáticos. 

“Los precios de la energía afectan el precio de la mayoría de las materias primas agrícolas directamente, a través del combustible y de otros costos energéticos y de manera indirecta por la variación en el precio de químicos y fertilizantes empleados en la actividad. Una de las razones del declive en los precios de los alimentos de los años recientes fue la caída de en la factura energética”, dijo el Banco Mundial.

Una de las razones por las que el Banco Mundial elevó sus previsiones para 2017, fue la decisión de los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para comenzar a limitar la producción después de un período en el que no hubo restricción.