Buscar pareja

Esta frase la vemos repetidamente en los buscadores de internet, y en las pláticas de club o de café, pero… ¿Por qué tan pocas veces funciona? Y no hablo sólo de los sitios de citas a ciegas, plagados de estafadores y sexoservidores de ambos sexos, sino también de la vida cotidiana, de los antros, los supermercados, las reuniones religiosas y los centros de trabajo.

La respuesta es, porque buscamos quién venga a llenar nuestras necesidades, ya sean económicas, afectivas, sexuales, sociales, ocupacionales o de cualquier otra índole. Es decir que en cuanto nos encontramos solteros (en el mejor de los casos), tratamos de encontrar quién llene esos huecos que nos hacen falta…

Ellas:

  • Necesito un caballero que me mantenga
  • Alguien que me lleve a pasear
  • Con quién platicar para no sentirme sola
  • Un hombre me haga sentir un orgasmo…

Ellos:

  • Necesito una mujer que cuide a mis hijos
  • Alguien con quién acostarme
  • Una persona que se encargue de la casa, me haga la comida y me dé masajito!!!

Y así por el estilo, sin darnos cuenta de que para poder compartir sana y felizmente nuestra existencia, las relaciones de pareja deben estar basadas en el “Amor” y no en la conveniencia, donde entonces estaríamos hablando sólo de un frío contrato de “toma y daca”, donde la retribución en felicidad y satisfacción será lógicamente limitada; porque la esencia principal del Amor es la entrega, absoluta y desinteresada del “yo” en aras de la felicidad de amado.

No se trata de conformarse o peor aún resignarse a sentir un “bulto en la cama” para no estar solos, o de cumplir con el requisito de tener una pareja ya sea para fines familiares, sociales o laborales; en función puramente de pantalla con una podredumbre al interior, que será más triste y agravada según sean de oscuros o mezquinos los intereses que la motivan.

Buscar pareja implica tener tu Copa Llena, tus necesidades satisfechas y tus apremios resueltos; es estar en paz interior y con la vida en plenitud, para compartir con otro aquello que tienes para dar, y me refiero principalmente a tus metas, capacidades, logros, talentos, ilusiones, sensaciones, conocimientos, emociones, experiencias y mil cosas más, que constituyen tu bagaje personal. Es entonces cuando tienes una Copa Llena, para brindar y compartir con aquella persona que también tenga su propia Copa Llena.

Posiblemente pensarás que esta teoría suena egoísta, pero no lo es, ya que aunque tu quisieras, no podrías llenar la copa de otra persona; la copa de tu vida la llenas tú mismo, es por eso que si tratas de que alguien más llene tu copa y venga a subsanar tus apremios de vida, no podrás lograrlo; no va a funcionar porque nadie más que tú, tiene el poder y la capacidad de lograr tu propia felicidad. Ningún ser puede dar lo que no tiene… Llena tu copa hasta los bordes, desafíate y véncete a ti mismo hasta lograr tus metas, seguro en ese camino encontrarás un alma que quiera compartir su felicidad y alegría contigo.

Dicen que el Amor es como una mariposa, que si la tratas de atrapar huirá de ti, pero si te sientas plácidamente a esperar, se posará en tu hombro ¡cuando menos lo imagines!

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