La semana pasada, una masa de partículas energéticas del Sol impactó contra el campo magnético de la Tierra, causando una corriente de viento solar provocando sorprendentes auroras boreales.

El satélite infrarrojo de la NASA capturó desde el espacio las imponentes auroras que se extendían por las regiones canadienses de Columbia Británica, Alberta, Saskatchewan, Manitoba, Nunavut y los Territorios del Noroeste.

A través de un comunicado, la agencia espacial detalló que el sensor detectó las emisiones de luz visible, a medida que las partículas energéticas caían desde la magnetosfera de la Tierra hacia los gases de la atmósfera superior.

Ante tal espectáculo, los espectadores del fenómeno compartieron en redes sociales algunas fotografías. (Con información de RT)