Cuernavaca: la muerte tiene permiso

admin COLUMNISTAS

La solución por el gobierno de un problema es habitualmente tan mala como el mismo problema.

Milton Friedman

La alegría que contagiaba el desfile de jinetes, previa al estreno de la otrora Feria de la Flor, en sólo tres segundos pasó a trance, y enlutó nuevamente a Cuernavaca.

Hacia las 19:00 horas y sobre la tercera avenida más importante de la ciudad –la primera es la avenida a Morelos, la segunda a Emiliano Zapata-, Plan de Ayala, el paso de caballos y la música cesaron por cinco detonaciones de arma de fuego que, por los decibles de trompetas y tambora, apenas de percibieron.

En el suelo yacía uno de esos jinetes, y empezó la especulación de nombres. Al hijo del concesionario de la Feria Cuernavaca 2017 le habían disparado ocho balazos. Su atacante fue retenido y entregado a policías. A metros de cruce con la avenida Teopanzolco la víctima fue subido a una ambulancia de Cruz Roja y conducido al hospital del IMSS, donde murió.

Abominable suceso –“hechos acontecidos” [así, textual], se consigna en el despacho informativo 0284 del poder Ejecutivo, leído por su jefe de gabinetes-, precedido por la versión oficial de que, presuntamente, el hecho es consecuencia de disputas delincuenciales, pronunciamiento que debe pasar a prueba científica, mientras las honras fúnebres, la mañana de hoy, se presentaban en medio de importante despliegue policial.

Como en el cuento de antología de Edmundo Valadés, la percepción de propios y ajenos es que la muerte tiene permiso en Cuernavaca. Nunca como ahora los hijos –oriundos y adoptivos- de La ciudad de la eterna primavera habían sufrido tanto. Entre más crece el conflicto político de autoridades estatales y municipales, los cuernavacos y quienes aquí viven, lo hacen atemorizados, desconfiados, inseguros, sin interés en la integridad de las personas y sin que haya fuerza estatal o federal que medie a favor de las familias de Cuernavaca, o de cualquier otra ciudad de la geografía morelense.

Ante el señalamiento [“El Gobierno del Estado de Morelos ha advertido reiteradamente que la llamada Feria de Cuernavaca que organiza el Ayuntamiento, se ha convertido en una disputa permanente de intereses que tienen que ver con la delincuencia organizada. El hecho de violencia ocurrido el día de hoy en una cabalgata organizada por los mismos, es consecuencia de la presencia de personas cuyos vínculos se presumen con grupos delictivos”], el ayuntamiento lamentó los “hechos ocurridos” [así, textual] y aprovechó el boletín para vestir de “ciudadano” a su munícipe. Debían saber de una buena vez que sólo los menores de edad, los que no tienen un modo honesto de vivir y los confinados en crujías, no son ciudadanos.

En medio de la atizada de uno y otro gobiernos, el estatal y el municipal, la ciudadanía de Cuernavaca queda indefensa, sin ninguno cumplimentar el constitucionalismo respecto de la vida y la muerte natural, que les mandata garantizarla.

Luego, el presidente municipal, a nombre de Cuernavaca -¿quién le confirió esa facultad?-, expresa desde la comodidad del cargo su pesar, cuando debía estar ejerciendo otras facultades constitucionales para cumplimentar su responsabilidad. Luego exige una investigación “profunda y ágil” para el esclarecimiento del sacrificio del empresario, pero ni siquiera sugiere ponerse a disposición de la autoridad competente para acallar los señalamientos –el gobierno estatal no aporta pruebas de su dicho-, como tampoco desvela posibilidad alguna respecto de dónde provino el ataque.

La repulsión ciudadana que provocó el asesinato, puntualizado nuevamente en redes sociales y en ausencia de materiales informativos sin sesgo militante, donde se encueran filias y fobias, hizo crecer la sensación de que La muerte tiene permiso, ante negligencia e indolencia de ambos gobiernos por brindar seguridad pública.

LETRAS CHIQUITAS. El miércoles 15 de marzo, cuando se desayunó con el obispo Ramón Castro y los gubernamentables Rabindranath Salazar, Cuauhtémoc Blanco, Javier Bolaños y Matías Nazariopara repudiar al gobierno estatal y apoyar al purpurado, el diputado local Víctor Caballero horas más tarde votó a favor de la reforma electoral que beneficia al PRD-gobierno. Dos miércoles después, él mismo Caballero Solano se ausentó de una mesa donde se leería un manifiesto en el mismo sentido temático que dos miércoles atrás, que él firmó y no se presentó, lo cual sucedió porque o le retiró el apoyo a Castro, dándole la espalda, o sigue cuidando su relación con Palacio de Gobierno, o ambas***. A propósito de la honorabilísima Cámara de Diputados, Norma Alicia Popoca posó para la foto, exhibiendo a una mujer enferma, entregando dos cajas de medicamento genérico, es decir, lo mismo pero más barato, con una amorosa frase tuitera digna de premio mundial al humanismo. CaballeroPopoca son del PAN.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Te recomendamos
¿Por qué no deberías comer carne humana?
Un hombre de 66 kilogramos sólo aporta 144 calorías, el equivalente a un mango, de ...