Fiscal de Veracruz revira: sacerdotes no bebían con asesinos

Redacción POLÍTICA

 

El fiscal de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, negó que la muerte de los sacerdotes ocurrida el fin de semana pasado se debiera a un “asunto de copas”.

El martes el mismo funcionario dijo a El Universal que los padres conocían a los criminales e incluso habían estado tomando bebidas alcohólicas con ellos.

“En este caso víctimas y victimarios se conocían estaban conviviendo, estaban tomando alcohol”, dijo en entrevista telefónica con el diario.

Pero un día después se desdijo en entrevista radiofónica con Radio Formula.

“Es amarillismo decir que el fiscal dijo que fue un pleito de borrachos, por supuesto que no lo fue”, afirmó este miércoles.

El fiscal explicó que las investigaciones se está basando con las declaraciones del único sobreviviente a los hechos y ya se tienen identificados a los asesinos, por lo que se trabaja en la detención de los responsables.

Bravo Contreras señaló que el testigo también fue víctima de los asaltantes, e incluso a él también lo subieron a la camioneta. Sin embargo, logró saltar del vehículo y escapara. “Sé que suena poco creíble, pero así fue”, dijo el funcionario.

Los dos sacerdotes fueron secuestrados en Poza Rica el sábado pasado y encontrados muertos en la localidad de Papantla, en Veracruz.

El fiscal aseguró que los sujetos robaron dos camionetas y cinco mil pesos recaudados en limosnas, por lo que se descarta que es hecho esté relacionado con el crimen organizado.

En tanto, el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Alfonso Miranda Guardiola, dijo al periódico El Universal que la Iglesia católica espera el esclarecimiento  de los hechos que ocurridos con los sacerdotes de Poza Rica.

El sacerdote negó que exista una aplicación de la justicia, pues existe un enorme índice de homicidios no resueltos. Este hecho en particular genera “consternación y dolor” en la comunidad católica del país por lo que pidió aclarar los hechos a la brevedad posible.

 Los curas Alejo Nabor Jiménez y José Alfredo Juárez fueron despedidos por la comunidad en la que laboraban. En la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima, se realizó una misa de cuerpo presente donde los asistentes entre gritos y reclamos exigieron justicia y castigo para los asesinos.

 

 

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Te recomendamos
Familia de María Villar pagó 65 mil pesos a secuestradores
La familia de María del Villar dio un primer pago de 65 mil pesos por ...