De la fe a la marca: San Judas Tadeo deja ganancias

admin TENDENCIAS

El patrono de los casos difíciles y desesperados, San Judas Tadeo, es ya una marca registrada por la Iglesia de San Hipólito. 

“Se decidió ponerle el nombre de San Judas Tadeo a la marca por la devoción de las personas a este santo y para que fueran identificados fácilmente y no fueran confundidos por algún grupo que quisiera abusar de la fe de los devotos”, explica el padre Alejandro Cerón, sacerdote responsable del templo, en entrevista con El Insurgente. 

La iglesia de San Hipólito, ubicada en la esquina de Zarco y Puente de Alvarado, en la colonia Guerrero, registró ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual, dos asociaciones con el nombre del santo. 

Una es la Liga Nacional de San Judas Tadeo A.R., que es una asociación religiosa encargada de la administración del templo y los trabajos de oficina. 

La otra es la Liga Nacional de San Judas Tadeo A.C., con la cual reciben donaciones y comercializan los productos “originales” del templo. 

La imagen también se registró para que nadie más pudiera lucrar con ella y los fieles pudieran identificar los productos que venden los padres. 

Ésta tiene un fondo café con amarillo y el nombre de la Liga en una tipografía especifica color rojo. Lo curioso es que la imagen de San Judas Tadeo que ellos utilizan no es la misma que se ha difundido entre los mexicanos. 

La imagen del santo viste una capa café y una túnica verde con adornos dorados. Tiene el mismo medallón en el cuello, pero hasta el cabello y la aureola que rodea es diferente a la imagen de las estampas que se venden en las calles que rodean al templo.

 Con una identidad propia, los padres claretianos —la orden religiosa que se encarga del templo— comercializan productos “originales” en los quioscos autorizados del templo, desde un llavero con la imagen del santo, veladoras, calendarios y botellas de agua bendita, hasta una moneda personalizada para el recuerdo. 

Bajando las escaleras de San Hipólito, exactamente a un lado de la entrada del templo se encuentra una máquina de monedas, que imprime cuatro imágenes distintas sobre una moneda de un peso: San Judas Tadeo, la imagen del templo, la de San Antonio Maria Claret y de la Virgen de Guadalupe.

Primero se echan 10 pesos en una carretilla de metal y luego de la un peso; seleccionas la imagen y se gira una palanca en el sentido de las manecillas del reloj hasta que  la máquina expulsa la moneda grabada.

Hace dos años el templo introdujo esta máquina de recursos a los puestos donde ofrecen sus productos. Con todo lo que recaudan en la asociación civil, los padres claretianos ayuda a la población más pobre de la Ciudad de México; Ciudad Juárez, Chihuahua; y en Oaxaca.

“En general la venta de los productos nos ayuda a las obras sociales con las que está comprometida la Liga Nacional de San Judas Tadeo”, dijo Alejandro Villaseñor, el administrador del templo. 

Pero eso no es todo. La asociación civil también recauda el dinero de las donaciones que hacen los devotos al santo, quienes se inscriben a la liga y obtienen una credencial, que les permite donar la cantidad  que deseen por el tiempo que quieran. 

Las empresas también se inscriben en esta liga para hacer donaciones más grandes, como es el caso de Packs Studio —un estudio de grabación pequeño—, que dona anualmente, sobre todo en noviembre y diciembre, después de la entrega de aguinaldos. 

Datos de la Secretaría de Hacienda señalan que en los últimos cuatro años la Liga recibió tres millones 553 mil pesos, siendo su mejor año en donaciones el 2013, cuando recaudó cerca de 1.6 millones de pesos. 

Villaseñor aseguró a El Insurgente que como una asociación civil “como cualquier otra”, tienen derechos y obligaciones fiscales, por lo que entregan informes y resultados al Servicio de Administración Tributaria (SAT). 

Añade que el objetivo del templo no es hacer dinero con la imagen del santo, sino formar a la gente en devoción de San Judas Tadeo. 

“Es para ayudar, nunca el objetivo ha sido enriquecernos”, afirma en la entrevista. 

Añade que, aunque las personas llegan a pensar que San Hipólito tiene mucho dinero por las limosnas y donaciones que reciben, la realidad es diferente. El administrador asegura que todo lo recaudado se utiliza en las causas sociales que tienen y también en el mantenimiento de la iglesia, que cuesta alrededor de 200 mil pesos al año.


AGUA POTABLE, EL OTRO NEGOCIO

 Las estampitas y veladoras no es lo único que han comercializado los padres de San Hipólito. En 2011, la iglesia se asoció con la empresa Manantial San Judas Tadeo, que ofrece agua potable embotellada con el nombre del santo. 

El padre Alejandro Cerón que llegó hace un año a San Hipólito, comentó que la iglesia sí puso capital a la empresa de agua, que se ubica en Santa Cruz Cuauhtenco, en el Estado de México, y que saca el agua de los manantiales del Nevado de Toluca.  Pero no quiso revelar la cifra que puso la iglesia para este negocio. 

Villaseñor, por su parte, explica que ellos venden el agua afuera de los templos claretianos, para ayudar a sus causas sociales. 

La empresa vende a “precio de donación” las botellas de agua a la iglesia de San Hipólito, que a su vez se comercializa en esa iglesia, así como en la del Purísimo Corazón de María Teologado en la colonia Del Valle, en el Templo de San Antonio  María Claret en la colonia Narvarte y el Centro Clotet, que atiende a personas con discapacidad auditiva. 

Villaseñor prefirió no decir las ganancias de esta venta, pero asegura que con el dinero obtenido se apoya a personas sordas, niños de la calle y a más de 50 familias que trabajan en el templo, desde administrativos hasta personal de limpieza. 

Después de cinco años de operaciones, el padre Alejandro confía en su crecimiento para que el agua sea distribuida a más ciudades del país. Por el momento solo se vende en la capital del país y en Toluca, su lugar de origen.

Foto: El Insurgente

COMERCIANTES PIRATAS

 Al tener su marca registrada, los sacerdotes del templo de San Judas Tadeo se deslindaron de los puestos que están en las calles aledañas el templo. 

Villaseñor afirma que sus productos originales de la Liga Nacional de San Judas Tadeo no tienen nada que ver con los productos que se venden afuera, y que incluyen pulseras y camisetas. 

“Si por nosotros fuera esos puestos no estarían ahí porque obstruyen el paso de la gente, se cuelgan con sus mecates de la estructura de la iglesia y es un problema. Finalmente no se ha podido resolver con la delegación (Cuauhtémoc) ni el gobierno”, explica el administrador. 

El hombre considera que esos comerciantes sí están lucrando con la imagen del santo y la fe de los fieles, además de aprovecharse de la imagen de San Judas, que le pegan a todo lo que venden.

Además, se aprovechan las personas con bajos recursos pues les venden veladoras de mala calidad, incluso hay productos de origen chino. 

Por ejemplo, una veladora de puesto es un 70% sebo y un 30% de parafina o cera corriente, es decir, las velas ni siquiera vienen a la mitad de cera para que ardan completas. “Ahí hacen su agosto pues están vendiendo cosas muy baratas y de mala calidad“, añade Villaseñor.

Foto: El Insurgente

Por es, afirmó, que los devotos compran los productos de la Liga Nacional de San judas Tadeo, pues saben que se trata de un producto  de calidad y que ayuda a las personas más necesitadas. 

Los sacerdotes aseguran que haber registrado como marca la imagen de San Judas Tadeo y el nombre de la asociación sí los beneficia porque la devoción al santo es todo el año y no nada más los 28 de cada mes o el llamado de la Fiesta Grande, en octubre.

Pero la asociación “no es una mentira, es una verdad lo que hacemos”, concluye Villaseñor.

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