Del jitomate al pañalazo, las amenazas de Arne a los funcionarios

Redacción POLÍTICA

Primero fueron jitomatazos. Ahora, Arne aus den Ruthen amenaza a los priistas con arrojarles pañales llenos de heces fecales en sus oficinas, viviendas o si se los encuentra en la calle.

A través de Twitter, el ex City Manager de la delegación Miguel Hidalgo está organizando la legión de la Pañalería Montada, que son ciudadanos dispuestos a ir a lanzar pañales usados a los funcionarios.

 

Arne aus den Ruthen era el City Manager en la delegación Miguel Hidalgo, pero dejó su cargo después de un escándalo con un edificio.

Ahora, el ex funcionario se autonombró City Manager del mundo y cazador de corruptos, según la descripción que tiene en su cuenta de Twitter.

También formó el poder anti gandalla y ha protagonizado enfrentamientos con vecinos y autoridades, no sólo de la Ciudad de México. Ahora quiere castigar a los funcionarios federales.

La iniciativa de los pañales sucios arrancó el sábado pasado, cuando pidió a sus seguidores acudir a la sede del PRI, ubicada en Buenavista, a lanzar pañales sucios.

Arne no llegó al lugar, pero su amenaza prendió las alarmas entre los dirigentes del partido, quienes solicitaron elementos de seguridad para evitar alguna agresión.

Aunque no ocurrió nada ese día, el domingo el presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa, exigió al gobierno de Miguel Ángel Mancera blindar el edificio y garantizar la seguridad de los trabajadores.

Las burlas no se hicieron esperar y  Arne lanzó una nueva amenaza en su cuenta de Twitter para ir a lanzar los pañales a la casa del dirigente.

 

Todo empezó con un jitomate

Las agresiones hacia los funcionarios del PRI iniciaron a semana pasada, cuando Arne y un grupo de ciudadanos atacaran al coordinador de los diputados, César Camacho, cuando llegó a una reunión con los integrantes de su partido en el Palacio de Minería.

La razón: que los priistas no regresaron el bono navideño de más de cien mil pesos que se regalaron en diciembre pasado.

Horas antes, aus den Ruthen transmitió a través de Periscope que se encontraba en un mercado  para explicar a sus seguidores los motivos del jitomatazo y hacer la compra de las verduras con las que atacaría a Camacho.

“Casi nadie sabe quiénes son sus diputados, y este anonimato les permite caminar de forma tranquila por la calle sin que nadie los identifique, nadie les recriminen, nadie reproche, pues se meten a restaurantes, caminan por plazas y nadie los ubica ni los identifica. Con esta iniciativa del jitomatazo vamos a poderlos ubicar perfectamente”, dijo.

Después del ataque, el diputado del PRI interpuso una demanda ante la Procuraduría General de Justicia (PGR) en contra del ex funcionario por “agredirlo” a jitomatazos.

“Me deja un sabor de boca amargo, no tanto por la agresión física, sino por su significado (…) Estos hechos lastiman, no a mí, sino a la pluralidad de un congreso, a personas que buscamos conformar acuerdos”, lamentó el priísta tras presentar su denuncia la noche ese jueves.

Tan pronto se hizo pública la noticia del ‘jitomacidio’ de Arne, otros diputados le entraron al juego e inmediatamente informaron a la cuenta de Twitter @JitomatazoMX y al ex funcionario que ellos rechazaron su megabono, como la priísta Ivonne Ortega Pacheco.

 


Al mismo tiempo, Arne anunció quiénes seguían en su lista del jitomatazo y advirtió al senador panista Roberto Gil Zuarth que iría tras él.

La iniciativa del jitomatazo inició con una cuenta de Twitter llamada En tu cara Diputado (@JitomatazoMX), el que les pidió a los legisladores devolver el bono de 150 mil pesos que recibieron en diciembre, so pena de ser víctimas del descontento ciudadano.

Aunque no ha cumplido su amenaza de lanzar pañales, la iniciativa cada vez gana más adeptos en las redes sociales ante el descontento social que existe en el país.

 

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