Duarte cobraba moches a las empresas que ganaban contratos en Chihuahua

El ex gobernador saqueó las arcas de Chihuahua a través de una red de corrupción que tejió incluso con los proveedores de la administración

César Duarte, ex gobernador de Chihuahua, recibía dinero de las empresas proveedoras del estado a través de contratos.

Testigos protegidos y altos funcionarios de su administración, como el ex Contralor Raúl Arturo Chávez, revelan que el exmandatario creó una “estructura de corrupción”, con la que se inflaban los contratos hasta 400% y todo era controlado por Duarte.

Con el nombre clave de T701/2017, un testigo colaborador que ocupó un alto cargo en el sexenio anterior explicó el funcionamiento de las operaciones e identificó a Sergio Medina y Antonio García Tarín, ex directores de Adquisiciones, como los operadores clave de Duarte.

“Algunas veces el operador intermediario con altos sobreprecios entregaba un porcentaje o montos determinados directamente al ex Gobernador y sus cercanos. En los casos de empresas creadas para generar facturación sin servicios (empresas fantasmas), éstas operaban en su recuperación de manera directa por el Director General de Administración y su equipo más cercano. El mecanismo de cobranza se realizaba a través de los diversos operadores externos señalados, y la entrega de recursos en efectivo eran trasladados y entregados al ex Gobernador y su grupo cercano”, dijo el testigo.

El mismo testimonio señala que Duarte ordenó un  desvío de 250 millones de pesos desde las Secretarías de Hacienda y Educación para el proceso electoral de 2016, en el que el PRI perdió la gubernatura. En este proceso también estuvo implicado Antonio García Tarín.

Los desvíos y fraudes se convirtieron en un acto de rutina, de acuerdo con el testimonio. En total, se estima que se desfalcaron al erario de Chihuahua alrededor de 200 mil millones de pesos.

Un área clave de la corrupción fue la Dirección de Adquisiciones, que del 2010 al 2013 estuvo a cargo de Sergio Medina, y del 2013 al 2016 de Antonio García Tarín, quien ahora busca tomar posesión como diputado federal y obtener el fuero.

“Ellos, además de ser familiares de César Duarte, mantenían con él una comunicación directa y cercana que los llevó a desarrollar negocios personales en su beneficio, con fondos del erario público”, narró el testigo protegido.

Tarín tenía varios negocios, entre ellos un restaurante bar, así como diversas propiedades y departamentos en las ciudades de México, Parral y Chihuahua”, señaló el colaborador.

Raúl Arturo Chávez Espinoza, quien fue secretario de la Contraloría, afirmó que la Administración pasada exigió validar el pago a proveedores con precios cuatro veces superiores al promedio del mercado.

Fue el caso de un contrato de software denominado Sistema Integral de Trámites y Movimientos del Personal del Subsistema Estatal, por el que se pagaron 90 millones de pesos, cuando su valor real es de 15 millones, según documentos de la acusación.

Con información de Reforma

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