El 5 de junio también perdió el modelo político-electoral

No solamente  perdieron los partidos políticos la elección del pasado domingo 5 de junio. Se celebraron elecciones para renovar 12 gobernaturas y 965 ayuntamientos; es decir, se eligió a poco más de la tercera parte de la representatividad del país.

El resultado fue inesperado para propios y extraños, ni en los cuartos de guerra del PRI esperaban la catástrofe que les aconteció. Mucho menos en la casa de enfrente, Acción Nacional esperaba encontrarse siete gobernaturas. Los números previos a ambos partidos les decían otra cosa, el PRI esperaba entre siete y nueve y el azul de tres a cuatro gobernaturas.

Las encuestas, por ejemplo, en Chihuahua no habían perfilado al abanderado de Acción Nacional ni cerca del resultado alcanzado. Lo mismo que sucedió en Quintana Roo y Aguascalientes, por citar sólo algunos casos… ¿Que se desgastó?

Dos factores perdieron en las pasadas elecciones que hará repensar nuestro modelo de estrategia político electoral. Fallaron las encuestas y los estrategas de los candidatos.

Sobre las encuestas. Éstas dejaron de medir con veracidad el sentir del elector y han dejado sin rumbo para la toma de decisiones a los estrategas. ¿La razón? Un posible desgaste del tradicionalismo de imagen y discurso de los políticos y de la denominada y trillada ¨campaña política¨.  Pocos son los que en México han cambiado el paradigma, como ha sucedido en otros países, para hacer frente al cansancio ante la incredulidad que hay alrededor de la imagen, discurso y estrategia del político per se. El elector hoy engaña al encuestador y se mofa ante el cansancio de que se mofen de él.

El reto consistirá virar lo que tradicionalmente se ha conocido como campañas políticas hacia campañas sociales, en donde el candidato goce de mayor frescura, cercanía y se muestre más ciudadanizado. Los partidos políticos cada vez están dejando de ser parte. Las mujeres y los hombres que hoy eligen son distintos a los de ayer. Son más analíticos y quieren figuras de carne y hueso, en las que palpen su humanidad y honestidad  (factores hoy también muy desgastados en nuestro entorno político).

Los asesores tendrán hoy que mirar diferente a los medios digitales y cómo utilizan esas súper carreteras de la comunicación. Son medios que están tomados y liderados por la población más crítica  y difícil de convencer. Hoy a través de esos medios los líderes de opinión son los jóvenes, denominados como centennials y millennials. Son casi impenetrables a través de los medios tradicionales y el compromiso acostumbrado de la tierra prometida que nunca llega.. Tendremos que dejar de hacer candidatos de cartón-piedra y trabajar en el impacto humano y cercanía, lo que para muchos asesores y encuestadores, aún sigue siendo un terreno sinuoso..

El fenómeno del Bronco en Nuevo León, fue sin duda punta de lanza; sin embargo, a esta hazaña el pasado 5 de junio se sumaron diez nuevos independientes triunfadores, sin parte ni partido.

Los partidos están dejando de ser parte, los asesores y consultores políticos siguen creando candidatos de cartón-piedra, cada vez más lejanos  de los jóvenes, de sus medios de información. En vano pusieron su fe y esperanza en encuestas que dejaron de medir para corregir y se fueron con la finta de crear candidatos que están dejando de servir.

La tendencia es el crecimiento de los independientes y candidatos ciudadanos que pongan su ímpetu en campañas sociales. Mientras tanto se verá la caída de los partidos, que inclusive hoy fueron grandes triunfadores, si no hacen frente a estos nuevos retos y paradigmas.


Agustín Goicoechea
Politólogo. Consultor Público & Privado.
Columnista invitado.

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