El día en que la mafia italiana se hizo “hipster”

Redacción POLÍTICA

A estos jóvenes que portan pistolas calibre 9 milímetros, rifles Kalashnikov, relojes Rolex y alacranes de oro pendiendo del cuello, también se les puede identificar por lucir barbas perfectamente podadas y delineadas, por sus tatuajes estilizados o por fotografiarse en calzoncillos Armani.

Dichos sujetos forman parte de la mafia napolitana llamada la Camorra y su aspecto indica que también fueron capturados por la estética “Hipster”. Lentes de pasta, barbas robustas y cuidadas, tatuajes de punto fino y ropa de vestir ajustada son algunos de los elementos que se pueden apreciar en los chicos italianos que también son adictos a las “selfies”.

12049107_151421415211382_2796923728089176720_n

Por su corta edad, que no llega a los 30 años, en Europa los están llamando “los nuevos millennials de la Camorra”, según cuenta el portal La Nación de Argentina. Además de protagonizar guerras entre pandillas, tráfico de cocaína y heroína, y constantes balaceras, los jóvenes camorristas también están presentes en las redes sociales, cuidan con esmero su estética y son seducidos por las nuevas tendencias de la moda.

El diario registró que, sobre todo en Facebook, se pueden encontrar a personajes como Raffaele Cepparulo, un chico de 24 años que en realidad era un capo del denominado grupo “Los Barbudos”, hasta el día que fue asesinado en un ajuste de cuentas, en Nápoles.

12063624_133072290379628_3641532485177076855_n

En las imágenes que alcanzó a acumular en su cuenta de la red social, el joven presumía una barba larga y varios tatuajes en su torso desnudo. Así es como también dejan ver que usan ropa interior cara  y de grandes marcas.

En la parte superior del pecho, Raffaele tiene tatuados los nombres de Antonio Genidoni y de Ciro O’Spagnuolo, dos amigos y capos mafiosos que también fueron abatidos recientemente en alguna disputa informal. Cepparulo lleva grabada  la palabra “love” (la cual se compone de una escuadra, una granada, una navaja y una metralleta) y el nombre de una mujer, Rossella. En la espalda tiene tatuado el famoso acrónimo “ACAB” (“All cabs are bastards”).

Los lemas que más apariciones tienen en los cuerpos de estos hombres suelen ser algo como: “Camorra de por vida” o “Si llegara la cárcel, lo haremos con la cabeza en alto”.

12108142_144536962566494_4676107116865518570_n

“Lo interesante es la emulación contaminante de modelos distintos, pero que están todos relacionados a una única línea roja: la violencia”, destacó Anna María Zaccaria, docente de sociología de la Universidad Federico II, de Nápoles, al diario sudamericano.

“Además, muchos símbolos elegidos por estos jóvenes evocan nombres y figuras de padrinos”, agregó, al notar que no es una coincidencia que exista la referencia al grupo jihadista Estado Islámico (EI), con sus largas barbas. “Este acercamiento con el crimen organizado de los barbudos es más bien al estilo de los gangsters urbanos, o de los terroristas islamistas, más que de los camorristas clásicos”, subrayó la socióloga.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Te recomendamos
Congreso pide a Segob un informe sobre personas desaparecidas
La Comisión Permanente del Congreso de la Unión solicitó a la Secretaría de Gobernación (Segob) ...