Quién era Andrei Kharlov, el embajador ruso asesinado en Ankara

Redacción POLÍTICA

Andrey Karlov, embajador de Rusia en Turquía, fue asesinado el pasado lunes por un policía durante la inauguración de una galería de fotografías en Ankara.

Este incidente se registró  en la víspera de una reunión en Moscú entre los ministros de Exteriores de Rusia, Irán y Turquía para tratar sobre el alto el fuego en Alepo, al norte de Siria

Aquí te dejamos un perfil de Andrei Karlov:

Karlov, quien nació en Moscú en 1954, era un experimentado diplomático que estuvo a cargo de legaciones importantes desde la época de la extinta Unión Soviética.

Egresó de la Universidad Estatal de Moscú y en 1976 fue enviado a trabajar en la embajada de la Unión Soviética en Corea del Norte, donde permaneció hasta 1990.

En 1992 completó su formación en la Academia Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia y, tras la caída del comunismo, volvió a ser destacado en la península coreana, pero esta vez como embajador ruso en Corea del Sur, donde permaneció hasta 1997.

Entre los años 2001 y 2006 regresó a Pyongyang, la cual fue una época compleja debido a que Corea del Norte reveló en ese entonces que disponía de armamento nuclear.

En julio de 2013, se hizo cargo de la embajada de Rusia en Turquía, cuando ambos países intentaban impulsar las relaciones comerciales pero estaban enfrentados por sus diferencias sobre el conflicto en Siria, pues apoyaban a bandos contrarios.

El diplomático ruso impulsó la creación del Foro de la Comunidad Ruso-Turca, así como el Foro de Cultura Rusa, que sirvieron para la organización de paneles y conferencias sobre cómo mejorar las relaciones entre ambos países, especialmente en los campos de la economía, la energía y la cultura.

En noviembre de 2015, llegó su prueba de fuego cuando un jet F-16 turco derribó un cazabombardero ruso SU-24 que sobrevolaba sobre la frontera entre Turquía y Siria.

Moscú calificó el hecho como una “puñalada por la espalda” , por lo que prohibió a Ankara la importación de alimentos turcos, el vuelo de aviones chárter con turistas rusos a Turquía, así como los proyectos de construcción en Rusia en los que participaran compañías turcas.

La restitución de los lazos entre ambos países no fue fácil y requirió unos siete meses de labor diplomática.

El pasado agosto, el mandatario turco se disculpó por el derribo del avión ruso, y Erdogan y Putin se reunieron en San Petersburgo y anunciaron que buscarían aumentar la cooperación económica. (Con información de BBC)

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