Gobierno de Peña no ha podido dar empleo a repatriados

admin México

 

Los programas del Presidente Enrique Peña Nieto para emplear a repatriados han fracasado: en cuatro años no se ha dado una colocación en alguno de los sectores productivos.

Si bien en las últimas semanas que comenzaron las deportaciones de los mexicanos que vivían en Estados Unidos, el gobierno federal retrató un México lleno de trabajo y próspero, algo que no había cuando abandonaron el país, la realidad es otra.

De enero de 2013 a diciembre de 2016, se han registrado a 32 mil 228 mexicanos repatriados de Estados Unidos en programas de empleo federales y estatales, de los cuales ninguno ha sido colocado en un trabajo formal, revela la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

Los datos sobre los repatriados disminuyeron  a lo largo de los tres años de esta administración , debido a que ha ido reduciéndose el número de personas registradas y apoyadas por las políticas de reinserción laboral en México, según las cifras a las que tuvo acceso El Insurgente.

La falla en los programas aparece en medio de una crisis venidera por el número de deportados que están llegando de Estados Unidos y el gobierno mexicano ha prometido que habrá oportunidades para aquellos que regresen al país.

Las cámaras de la industria han dicho que podrán emplear a los deportados, lo mismo que el campo. Pero la realidad es que ni el gobierno ni la industria privada han podido dar trabajo a las mexicanos que viven en el país y de los cuales seis de cada 10 trabajan en la informalidad, sin seguro social, prestaciones o un fondo de ahorro para el retiro.

Y aunque las administraciones anteriores a Peña Nieto atendieron a los mexicanos que regresaron al país, la cifras no son esperanzadoras.

En los últimos tres años del gobierno de Felipe Calderón se registró en los programas laborales a más de 80 mil 758 repatriados de Estados Unidos, de los cuales se logró emplear a más de mil 465 mexicanos, que equivalen  a 1.8% de los que solicitaron un trabajo al gobierno

“Por los números que veo del programa repatriados trabajando son muy bajos los resultados, comparado con el total de las personas deportadas a México”, asegura Rafael Alarcón Acosta, investigador del Departamento de Estudios Sociales del Colegio de la Frontera Norte (Colef).

 

Año Trabajadores Repatriados Registrados Trabajadores Repatriados Colocados % de Trabajadores Repatriados Colocados
2010 27,621 776 2.8%
2011 26,649 396 1.5%
2012 26,488 293 1.1%
2013 10,143 0 0.0%
2014 12,668 0 0.0%
2015 3,820 0 0.0%
2016 5,597 0 0.0%
Total en 6 Años 112,986 1,465 1.3%

 

En Tijuana constantemente hacen ferias de empleo para los deportados al país, pero se desconoce qué tipo de puestos laborales son otorgados, recuerda el profesor de la institución, encargada de realizar estudios sobre la  migración entre México y Estados Unidos.

Los deportados que quizá encuentran los mejores trabajos en algunas posiciones son los dreamers, quienes hablan perfectamente inglés y son contratados por los call centers y las empresas de telemarketing, dice Alarcón Acosta.

“He oído que muchos afirman que son puestos de trabajo malos y hay una alta rotación de trabajadores, lo cual demuestra que no son bien captados por los empleadores. Cuando alguien tiene un buen empleo no se van”, agrega el experto en realizar análisis migratorios en América del Norte.

Foto: Cuartoscuro

PURO SHOW

El gesto de quitarse el saco y corbata que tuvo el presidente Enrique Peña Nieto al recibir a los deportados en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) en enero pasado es propagandístico, pues ese problema viene desde hace muchos años y no han sido los únicos deportados, agrega el investigador.

“La deportación no fue inventada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sino que retomó las políticas que Barack Obama hizo, lo que Bush aplicó y lo que Clinton de alguna manera promovió cuando era presidente”, explica el experto del Colef.

El evento organizado por Presidencia justo cuando comenzaron las deportaciones fue demasiado tarde, ya que entre 1998 y 2014 Estados Unidos deportó formalmente o con consecuencias legales de más de 3.5 millones de mexicanos.

El investigador del Colef reconoce que no existe ayuda por parte del gobierno de Enrique Peña Nieto ni de las autoridades estatales para apoyar a los deportados, no sólo en materia de empleo, sino en traslado a las comunidades de origen, el hospedaje y los alimentos.

Las familias son quienes costean todos estos gastos. A ellos les ayudan las organizaciones de la sociedad civil y las casas de los migrantes que, en su mayoría son apoyadas por organizaciones religiosas, que se encargan de atender a los migrantes que van “al otro lado” y a los que ya regresaron.

En cambio los programas gubernamentales son insuficientes, mal planeados y no tienen dinero.

“El gobierno federal le entrega a los repatriados trípticos con información sobre hospedaje en Tijuana y cómo conseguir los documentos, a algunos los da de alta en el Seguro Popular, así como una botella de agua y un sándwich”, señala el profesor del Colef.

Son ellos los que deben buscar otras opciones, como regresar a su casa o intentar pasar al otro lado nuevamente.

Tampoco existe ayuda psicológica para aquellos que lo han intentado una y otra vez y siempre los deportan.Allí está el caso de Guadalupe Olivas Valencia, quien brincó del puente de la garita en San Ysidro después de que lo deportaran por tercera ocasión.

El señor era originario de Sinaloa, viudo y con tres hijos. Sin embargo, no pudo con la presión y decidió quitarse la vida, sin que alguna autoridad atendiera a tiempo la crisis emocional que tenía esta persona después de haber sido deportado.

 

Foto: Cuartoscuro

GOBIERNOS LOCALES SE HACEN CARGO

Ante la poca o nula atención del Instituto Nacional de Migración y de sus delegaciones, los gobiernos estatales se están haciendo cargo de atender las necesidades de los mexicanos repatriados.

El gobierno de la Ciudad de México brindará el apoyo de la primera llamada gratuita a las personas que sean repatriadas, con el objetivo de que se comuniquen con sus familiares en Estados Unidos para brindarles tranquilidad en su proceso de retorno a sus lugares de origen.

Miguel Ángel Mancera Espinosa, jefe de Gobierno, dio el pasado viernes 3 de marzo al menos 300 Tarjetas del Programa Apoyo Integral a Madres Solas Residentes en la CDMX.

“No nos vamos a detener, seguimos con esto; pero ya tenemos una estrategia más que es, primera llamada de migrantes, que va por cuenta de la Ciudad de México”, señala el mandatario de la CDMX.

“Los vamos a apoyar también a hombres y mujeres que están llegando en esta condición. Ahí está el apoyo del gobierno para los familiares, para una persona que va a estar en necesidad, así lo vamos a hacer”, presume Mancera Espinosa.

El servicio se prestará a través de LOCATEL y las brigadas de apoyo ubicadas en las terminales centrales camioneras, recuerda.

En febrero de 2107, el gobierno capitalino atendió a 447 personas, que en su calidad de migrantes arribaron a las terminales camioneras del norte, sur y poniente, procedentes de Chicago, San Antonio, Santa Mónica, Tucson, Nuevo México, Washington, Arkansas, Nueva York y Alabama.

Recibieron apoyo para retornar a sus estados de origen: Querétaro, Jalisco, Michoacán, Hidalgo, Estado de México, Guanajuato, Morelos, Sinaloa, Puebla y Guerrero.

Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos de los gobiernos estatales, ninguno ha podido ofrecer trabajos dignos y bien remunerados que les permitan sostener a su familia, como lo hacían con el dinero ganado en Estados Unidos.

 

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