Investigadores de Sinaloa crean tomate que reduce la hipertensión

Foto: Pixabay

Investigadores de la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) lograron manipular genéticamente tomates de la región para incorporarle una proteína del amaranto, la cual contribuye a reducir la hipertensión en personas.
 
El trabajo, realizado por científicos mexicanos, se ha hecho notar a nivel internacional por ser el único que modifica la genética del tomate para prevenir y enfrentar la hipertensión, enfermedad que afecta a 30% de la población del mundo, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud.
 
“Hicimos revisiones de la literatura científica, encontramos algunas proteínas y en ellas péptidos bioactivos que ayudan a disminuir la hipertensión. Uno de estos está compuesto por dos aminoácidos (valina y tirosina) que ha demostrado en ratas que disminuye la hipertensión”, declara la doctora Lourdes Janeth Germán Báez, quien encabeza al equipo científico del Laboratorio de Biotecnología e Ingeniería Genética de la UAS.
 
La especialista en genética vegetal agrega que purificar y producir la proteína sola para consumo puede ser caro, por ello se pensó en un modelo que pudiera incorporarlo al tomate, producto ampliamente consumido por la población mundial.
 
Fue así que una vez identificada la proteína amarantina, se extrajo del amaranto, se purifico, aisló y secuenció para poder ser expresada en tomate.
 
Sobre cómo actúa la amarantina en el organismo humano, la doctora Germán Báez explica que en los pulmones y otros órganos se encuentra la llamada enzima convertidora de angiotensina (ECA), la cual hidroliza el decapeptido Angiotensina I convirtiéndolo en Angiotensina II, péptido que eleva la presión arterial.
 
“La característica que tiene la proteína es que actúa como inhibidor de ECA, impide su función. Esa actividad la realiza el tomate si hay una sobreactividad de la enzima y la normaliza, de manera que si la persona que consume el fruto no es hipertensa no le hace daño”, puntualizó y añadió que se buscará probarlo en humanos.
 
El equipo científico de la UAS comprobó que con la incorporación de la amarantina en el tomate aumenta 20 por ciento la presencia de proteína en comparación de uno no transformado, así como de aminoácidos esenciales, que se eleva en 40 por ciento. Además incrementa 13 veces su potencial antihipertensivo, por lo que compite con soya, garbanzo y frijol que han comprobado ese efecto en humanos.
 
“Al transformar genéticamente al tomate le damos más valor nutrimental, por la incorporación de aminoácidos y proteínas, y nutracéutico porque el péptido reduce la hipertensión.
 
El método para manipular genéticamente al fruto no implica gran inversión, ni en insumos ni en materia prima; no requiere condiciones especiales para su cultivo, de manera que para generar la semilla el costo en muy bajo”, concluye la científica sinaloense.
 
Con información de La Jornada y Agencia ID.
 
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