La cortina bajó por última vez: la Dos Naciones cerró para siempre

Juan Luis Ramos TENDENCIAS

La cantina Dos Naciones, mítica para algunos, tradicional para otros, bajó su cortina por última vez la madrugada de este 6 de febrero. El inmueble ubicado en Bolívar 58, que durante 70 años fue un referente de la vida nocturna en el Centro Histórico de la Ciudad de México, cerró debido a la política de gentrificación y las altas rentas del gobierno capitalino.

El último administrador del lugar, Christian Ruiz, acusó que en los últimos años la renta de la Dos Naciones subió hasta los 130 mil pesos al mes, gasto al que le tenían que agregar impuestos y “una serie de abusivos pagos”.

“Nuestro jefe de Gobierno se ha encargado de acabarnos con operativos exagerados, con leyes, según, contra el trato de personas, y grúas 24 horas, en contra de la vida nocturna del Centro Histórico. La mayoría de los bares conocidos han pasado por la clausura, otros siguen en pie gracias a que la finca es propia”, explicó Ruiz en su cuenta de Facebook.

La Dos Naciones era uno de los pocos lugares reconocidos en el Centro donde había ficheras: damas que por un pago bailaban o se tomaban una copa para escuchar a los fieles parroquianos o a los curiosos que iban a conocer el lugar.

Pese a su giro, este lugar luchó para alejarse del estigma de un centro de prostitución o de trata de personas. Sin embargo, Ruiz los servidores públicos que les pedían una “cooperación” para dejarlos funcionar, pasaron de dos a 20, pese a las leyes anticorrupción.

Con el paso del tiempo, Ruiz no pudo soportar los gastos y optó por cerrar el lugar que fundó su abuelo hace siete décadas, ello pese a que presumía de gran popularidad.

De acuerdo con negocios vecinos, como la taquería Los Cocuyos, la clientela de la Dos Naciones empezó a caer desde hacía unos dos o cinco años. Sin embargo, la administración del lugar intentó atraer público joven con la organización de eventos como presentaciones de libros, conciertos y conferencias, además de realizar entrevistas con personalidades que posteaban en su página Dos Naciones TV.

Sin embargo, los esfuerzos fueron insuficientes y este domingo la cantina organizó su “fiesta de despedida”, a la que convocó mediante redes sociales, una herramienta que fue muy utilizada por el lugar para llegar a un público joven y muchas veces despreciado por este tipo de espacios.

La administración de la Dos Naciones rechazó cambiar el giro del lugar para mantenerlo abierto, optando por conservarlo en la memoria de sus parroquianos y los habitantes del primer cuadro de la Ciudad.

“Aún habiendo ofertas para transformar Dos Naciones en un antro u otro giro de restaurante, nos mantenemos firmes a la tradición del arrabal del Centro Histórico y nos retiramos con dignidad, siendo el museo de tragos y arrabal y dejando en sus corazones y en el mío tantos recuerdos y tantas historias vividas desde hace 70 años”, concluyó Christian Ruiz.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Te recomendamos
Ikea ofrece material a Trump para construir el muro (con un manual muy sencillo)
Ante la insistencia de construir el muro fronterizo, los diseñadores del sitio The Pastillon elaboraron ...