#Orgullomexicano: Los zapatos con nombre y personalidad de mujer

Miriam Jiménez NEGOCIOS

Julieta, Carlota, Lola, Miranda… así se llaman estos zapatos que tienen detrás de una personalidad. Cada par cuenta la historia de la mujer que los usaría.

Así es como nace el calzado de la empresa MiTú.

Angélica Ruiz y Alejandra Gámez saben que no están inventando el hilo negro. Son originarias de León, la tierra de los fabricantes de zapatos en México, donde hay ocho mil empresas que se dedican a la manufactura de calzado.

 

 

Sin embargo, el proceso de diseño es lo que las hace distintas a su competencia: para imaginar cada par se inspiran en la música e imágenes.

“Es una emoción desde que lo estamos nombrando, desde que yo llego y le digo a Ale, mira me encantaron estas imágenes y Ale llega y me dice: me gusta esta canción. Lo vamos conectando y creo que eso mismo lo hemos llegado a transmitir a las chicas”, explica Angélica.

Una vez que ya se imaginaron los zapatos, les ponen nombre y crean la historia de esa mujer con el par que usaría en su día a día. Por ejemplo, para Julieta se inspiraron en la bota vaquera, pero le dieron otro toque sin que perdiera la esencia. 

La intención, dicen, es que sus clientas se sientan identificadas con la mujer que usa esos zapatos en la tienda de MiTú.

“De hecho nos dicen, vi a una chica que es muy MiTú, deberían buscarla para sacarle fotos y nosotras nos preguntamos ¿cómo es una chica MiTú?”

Una vez que Alejandra se ha inspirado en todo esto, Angélica es la encargada de realizar el bocetaje y buscar los materiales para un nuevo diseño.

Antes de que se lleven al taller, Alejandra interviene y expone puntos como reemplazar algunos materiales que a la larga elevaran sus costos de producción.

“Yo estudié diseño de modas y calzado, pero trabajo a la par con Alejandra. Llego y le digo que tengo una idea y de pronto, la vamos aterrizando y así. Justo así pasó para la nueva colección”, explicó Angélica.

Otro punto a su favor es que siempre han trabajado con insumos 100% mexicanos. Ya sean de Monterrey, Guadalajara o Guanajuato siempre optan por los proveedores nacionales.

Las jóvenes no sólo usan materia primea de calidad, además tienen la capacidad de dar empleo indirectamente a la gente. Tan solo el año pasado 100 personas tuvieron trabajo indirecto gracias a MiTú.

¿Cómo nació MiTú?

MiTú  es el juego de palabras de Yo soy tú, tú eres mi yo.

Las dos se conocieron en la universidad y desde entonces se hicieron amigas. Angélica estudió diseño de modas y calzado, y Alejandra diseño gráfico pero se enfocó en el marketing.

Después de trabajar en sus respectivas carreras por un tiempo, un buen día, decidieron renunciar a sus respectivos empleos y emprender.

MiTú comenzó hace siete años con cinco mil pesos en el bolsillo y un montón de ideas de las dos mujeres.

 

 

Una de sus ventajas como emprendedoras es que una tenía el conocimiento necesario para el diseño y ejecución de un par de zapatos, la otra sabía cómo llegar al cliente.

Gracias a ello no tuvieron que hacer una gran inversión inicial.

“Empezamos a juntar el dinero que habíamos estado trabajando, la liquidación cuando ya nos decidimos. Esa liquidación fue ya para empezarnos a mover, empezamos a investigar. En realidad empezamos con cinco mil pesos que teníamos cada una y fue ponernos a investigar en dónde nos podían ayudar a fabricar el zapato”, comenta Angélica.

Además de saber invertir, se supieron administrar, ya que con la venta de un par de zapatos se dieron cuenta que les alcanzaba para realizar dos pares y así sucesivamente.

Sin embargo, fue en un bazar, literal, donde se dieron cuenta del gran reto que tenían para darle su sello personal al producto: la gente que acude a León a comprar calzado está acostumbrada a precios muy económicos, a cierta calidad y modelos.

“Para nosotras el reto más grande es, si estás en una industria de calzado en León, entonces todo mundo está acostumbrado a pagar cierto precio por un calzado con una calidad distinta, para nosotros era buscar calidad y buscar moda. No encuentras moda en proveeduría, pues la creas tú mismo”, cuenta Alejandra

El siguiente reto fue crecer como proveedores de sus propios productos. En realidad, Lydia fue quien las hizo ver eso.

 

 

Al fabricarla, se dieron cuenta que necesitaban una suela especial para ella, los proveedores que tenían no se las pudieron dar; todos los modelos  estaban hechos para los diseños tradicionales.

Fue en este punto del negocio, cuando implementaron su propia proveeduría en las suelas para que Lydia pudiera concluir su proceso de fabricación y salir a la tienda.

Recomendaciones de boca en boca

Con siete años y ventas exponenciales en las redes, las jóvenes se dieron cuenta de otro cosa que ocurre con los productos de mujeres: la mejor publicidad es la que se hace de boca en boca.

“Nos ha funcionado mucho el de boca en boca, es la publicidad más real”, afirma Alejandra.

De esta manera, las historia de Julieta, Miranda, Magda, Lola y Valentina se cuentan entre las clientas, quienes las recomiendan con otras mujeres.

No obstante, saben que las redes sociales son importantes y tienen una capacidad enorme de difusión, así como de crecimiento y posicionamiento en el mercado, además de que generan ahorros.

“Sí puedes trabajar de esta forma mediante la venta por internet, nosotros ya llevamos cinco años y creemos que es una belleza”, comentó Alejandra.

Es una belleza porque se han ahorrado los costos fijos de luz, renta, agua, teléfono y otros servicios que se requieren en un establecimiento fijo.

Y en los planes a futuro quieren que las historias de sus zapatos lleguen lo más lejos de posible, hasta ahora lo han conseguido en Estados Unidos, Colombia, Perú, Puerto Rico y Costa Rica.

“Ya hemos llegado a muchas partes y estamos bien agradecidas con eso, la inversión es poca y el trabajo es bastante”, explicó Ale.

A corto plazo, también esperan nuevos inversionistas y alianzas ya que consideran que es bueno apoyarse en otras personas y además, creen que es la mejor manera de crecer.

 

 

Finalmente, aconsejan a los nuevos emprendedores que ahorren o busquen ayuda como un financiamiento.

También están convencidas que es bueno llevar una planeación sin casarse ciegamente con ella, ya que en alguna parte del proceso las cosas no suelen salir como se planean y es momento de echar a volar la imaginación.

 

2 Comments

  1. Pingback:Por más que aprietes el nudo siempre se desatarán (tus agujetas) – El Insurgente

  2. La personalidad es uno de los oficios que se hereda mediante el uso de unos zapatos elegantes en el momento que tengas previsto, por ello, debes mantener un look de comodidad para la ocasión

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