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#PregúntaleAlDoc| 5 señales para identificar si tu hijo tiene sobrepeso

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México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil, y el segundo en obesidad en adultos, precedido sólo por Estados Unidos señala una nota de Análisis de Unicef México, mismo que añade que el problema está presente no sólo en la infancia y la adolescencia, sino también en población en edad preescolar.

Datos del ENSANUT (Encuesta Nacional de Salud y Nutrición) indican que uno de cada tres adolescentes de entre 12 y 19 años presenta sobrepeso u obesidad. Para los escolares, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad ascendió un promedio de 26% para ambos sexos, lo cual representa más de 4.1 millones de escolares conviviendo con este problema.

Se dice que la principal causa a la que se apunta son los malos hábitos en la alimentación -que  desemboca en prevalencia del sobrepeso de 70% en la edad adulta- No obstante para Nayely Garibay Nieto, endocrinóloga pediátrica adscrita a la Clínica de Atención Integral de Diabetes y Obesidad (CAIDO) del Hospital General de México, no es que haya una sola causa, sino todo un ambiente de crianza.

“El sobrepeso no es nada más para el niño o niños de la casa. Seguramente que ahí hay más familiares que también están en esa situación. De ahí que las soluciones deban ser integrales y extenderse a todos los miembros de la familia si es posible”, señala Garibay.

La doctora añade que puede haber factores que predispongan a la obesidad desde la etapa de gestación. Cierto que la genética aporta lo suyo, pero puede haber, por ejemplo, resistencia a la insulina. Al nacer, que no haya un periodo de al menos seis meses de lactancia materna, que se inicie pronto con la ingesta de alimentos sólidos.

Si a ello se suman una alimentación inadecuada –exceso de grasas y azúcares– e insuficiente actividad física, todos los factores se alían para derivar en problemas de nutrición y sobrepeso.

Por eso, en el CAIDO, cuando atienden niños y adolescentes con estas circunstancias, dan una atención completa: desde activación física y asesoría nutricional, hasta procesos de medición y seguimiento. El objetivo es que los niños y sus familias eliminen los hábitos perjudiciales.

¿Gordito sano?

A los padres a veces les puede parecer que su hijo no tiene un problema de salud, sino que es “llenito” o que está creciendo, o que es robusto como sus antepasados. Pero, de acuerdo con la endocrinóloga, hay señales inequívocas de que se trata, en realidad, de un problema de salud:

  1. El médico lo revisa y encuentra que su rango de peso no es consistente con sus medidas según la estadística que le corresponde (percentil).
  2. Debe comprarle ropa que se dispara de la edad que tiene. Por ejemplo, el niño tiene ocho años y hay que comprarle talla 14.
  3. Es un niño que ingiere muchas calorías y casi no hace actividad física.
  4. Es un niño mucho más alto que los otros de su edad.
  5. Presenta pigmentaciones oscuras en la piel del cuello, las rodillas, axilas, los codos y las articulaciones. A esto se le llama Acantosis Nigricans, que en muchas ocasiones es  síntoma de problemas endocrinos, junto con la diabetes tipo 2 y los problemas de salud relacionados con la obesidad.

Los niños tienen de su lado la etapa de crecimiento: si justo a tiempo acude a tratamiento médico, no solo mejorará muy pronto, sino que sentará buenos hábitos de salud para toda su vida. En el tema de la báscula y los hijos, no lo dudes: #PregúntaleAlDoc.

 

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