Rechaza Murillo tráfico de influencias

Cd. de México, México (23 junio 2016).- El ex Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, rechazó que su familia se haya beneficiado de sus cargos públicos para obtener contratos con entidades federativas.

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Dos empresas constructoras de hijos, sobrinos y parientes políticos de Jesús Murillo Karam, el ex procurador general de la República, y una más estrechamente vinculada a ellas, ganaron contratos de obra por 4,625 millones de pesos (más de 300 millones de dólares), justo durante los tres años en que él ocupó uno de los puestos más importantes en el gabinete presidencial.

Las empresas Alvarga, Kuoro e Itrio multiplicaron, en ese periodo, 714% sus contratos de obra pública. Y las tres vieron apagarse su estrella cuando Murillo Karam salió del gabinete presidencial.

Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad obtuvo copia de 43 contratos asignados a estas empresas en 17 estados, y tras una revisión encontró aumentos injustificados en precios, adjudicaciones directas poco claras, obras entregadas a destiempo, un fraude probado, e incluso un caso, en el estado de Campeche, en el que se usaron productos piratas en la construcción de un rompeolas.

 

El 61% del monto de los contratos (2 mil 837 millones de pesos) los otorgó la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), encabezada por Gerardo Ruiz Esparza, en obras carreteras y portuarias.

Ruiz Esparza es el padre que Gerardo Ruiz Dosal, quien fue secretario particular del mismo Jesús Murillo Karam durante el periodo en que éste fue procurador General de la República (de diciembre de 2012 a febrero de 2015).

Entrevistado sobre este último dato, Raúl Murrieta Cummings, sub Secretario de Infraestructura de la SCT, negó que ese vínculo influyera en los contratos. “Yo no recibo instrucciones del hijo (de Ruiz Esparza)”, dijo tajante.

Los contratos -añadió- se dieron a través de licitaciones. “Estamos ante un proceso muy competido y muy lejos de lo que representó la carrera del hijo del señor Secretario”, aseguró.

Las tres firmas manejadas o relacionadas con sus hijos, un cuñado, un sobrino y un yerno de Murillo Karam, quien se vio envuelto en fuertes críticas por su papel en la investigación sobre la desaparición de 43 normalistas de Ayotiznapa, Guerrero, han compartido contratos, domicilios, representantes legales, teléfonos, socios y empleados.

 

Algunos de sus domicilios han sido, por ejemplo, una casa de interés social o una bodega, algo poco entendible para empresas que, en el periodo 2012-2015, aumentaron sus ganancias en contratos en más de 700% superando los cálculos de la Cámara de la Industria de la Construcción cuyos estudios reflejaron que, ese mismo periodo, el mayor crecimiento a nivel nacional nunca alcanzó el 5%.

La expansión de estas empresas fue tan atípico, que cuando Murillo Karam dejó la Procuraduría General de la República (PGR), la firma Kouro, cuyo director es su hijo Jesús Murillo Ortega, ya había facturado 1,437 millones 351 mil pesos (unos 80 millones de dólares), de acuerdo con los contratos, con un crecimiento acumulado en tres años de 537%, mientras una de las firmas más grandes de México, en ese tiempo, la española OHL registró un decrecimiento en sus ingresos de -71.2%, según sus reportes enviados a la Bolsa Mexicana de Valores.

A partir de que Murillo Karam pasó a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) –unos días después de abandonar la PGR-, los dividendos de esas tres firmas se vinieron abajo en el sector público.

Esta misma semana se buscó al ex Procurador para solicitar una postura sobre la investigación y declinó a hacer cualquier comentario. Tampoco su hijo aceptó a declarar.

 

Jesús Murillo Karam fue gobernador del estado de Hidalgo –ubicado a 150 kilómetros de la Ciudad de México- sitio en el que siempre ha gobernado el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Los tricolores nunca han perdido el control político en esa zona. Y tampoco lo perderán en los siguientes seis años: en las recientes elecciones, su candidato Omar Fayad obtuvo una diferencia de 73 mil 589 votos respecto a su más cercano opositor, el panista y cantante Francisco Xavier Berganza.

 

“Grupo Hidalgo”, así se ha llamado en los medios de comunicación a quienes no conocen la derrota cuando de elecciones a gobernador se trata. A él pertenecen el actual secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, entre otros.

En Hidalgo fueron registradas Alvarga, Kuoro e Itrio. Según Compranet –el sistema del gobierno federal para informar de las adquisiciones y obras- las tres están perfiladas como compañías “medianas” o “pequeñas”.

Sin embargo, entre los años 2011 y 2015, ampliaron sus ingresos por contratos 2,134% para Alvarga Construcciones, 537% para  Kouro Desarrollos y 387% para Itrio Arquitectos, de acuerdo con datos obtenidos para esta investigación extraídos de registros públicos.

En ese mismo periodo, el mercado de la construcción sufrió los efectos del recorte en el presupuesto para infraestructura, la inestabilidad del peso y el aumento en la tasa de interés, de acuerdo con el último informe del Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción publicado por la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.

El documento incluso advirtió que el entorno podría empeorar. “Todos los elementos con que contamos nos indican que probablemente los siguientes años serán de los más complicados”, apuntó el estudio.

Pero la situación no ha sido adversa para todos. Mientras las grandes constructoras han salvado con apuros los escollos en su actividad, las pequeñas y medianas empresas de la familia Murillo aumentaron contratos y ganancias por arriba del promedio nacional.

El actual director y fundador de Kouro Desarrollo SA de CV es Jesús Murillo Ortega, hijo del ex titular de la PGR, pero los accionistas mayoritarios son su hermana, Sandra Georgette Murillo Ortega así como su esposo, Gerardo Saade Kuri.

El otro socio fundador ha sido identificado como su primo, Carlos Castañeda Murillo. Este grupo amplió sus ganancias mediante contratos para obras públicas con el Gobierno Federal  en 537% %, en el mismo periodo en que Jesús Murillo Karam fue procurador.

Aunque Kouro nació en el año 2002, durante una década fue una constructora regional, con presencia básicamente en el estado de México y en Hidalgo. El despegue espectacular vino a partir de diciembre de ese mismo año, cuando Murillo Karam fue designado titular de la PGR.

Mediante solicitudes de acceso a la información, y el cotejo de contratos reportados por la plataforma de Compranet, se logró determinar que en los tres últimos años del sexenio del panista Felipe Calderón Hinojosa (2010-2012), Kouro obtuvo contratos con fondos federales por 225 millones 587 mil pesos.

Con el retorno del PRI a la Presidencia, las adjudicaciones de obra a Kouro se dispararon más de 6 veces, hasta sumar 1,437 millones de pesos, en los tres primeros años del gobierno del priísta Enrique Peña Nieto.

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