Stealthing: cuando el no usar condón es abuso sexual

El stealthing es la nueva moda en prácticas sexuales, donde el hombre se quita el condón sin el consentimiento de su pareja, o peor aún, sin que se dé cuenta.

Los especialistas llaman stealthing a la práctica en la que el hombre se quita el condón antes o durante la relación sexual sin el consentimiento de su pareja. Otros lo llaman abuso sexual.

La práctica ya se puso de moda y se comparte en páginas de internet, donde los usuarios presumen de practicarlo y proporcionan consejos para llevarlo a cabo, aun a costa del consentimiento de la pareja y sin que ésta se dé cuenta.

La exalumna de Derecho de Yale, Alexandra Brodsky, publicó un artículo en el Columbia Journal of Gender and Law, la semana pasada, en el que asegura que esta práctica es bastante común y que debería ser considerado como abuso sexual.

“Esta eliminación del preservativo, popularmente conocida como stealthing, puede entenderse como una transformación del sexo consensual en sexo no consensual”, asegura el estudio.

Eta práctica sexual no tiene nombre definido aún. Pero la ex alumna de derecho propuso llamarlo stealthing como “quitar el condón de forma no consentida” para dejar en claro qué es, los daños que causa y que no se trate en juicios sólo como una moda.

Además, la autora resaltó que en países como Suiza y Canadá han procesado a hombres por retirar el condón sin consentimiento de su pareja.

En enero pasado, en Suiza, un hombre de 47 años fue condenado por violación porque se quitó el preservativo mientras practicaba sexo con una mujer que conoció en Tinder.  El juez determinó que, si se había previsto el sexo con preservativo y luego este no llegaba a usarse, se trataba de abuso sexual. El hombre quedó en libertad condicional durante un período de 12 meses.

Según la agencia de noticias RTS, un tribunal penal del país dictaminó que, si se había previsto el sexo con preservativo y luego este no llegaba a usarse, se trataba de abuso sexual. El hombre quedó en libertad condicional durante un período de 12 meses.

Brodsky asegura que esta práctica tiene otras consecuencias, como contagio y propagación de enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados y hasta angustia emocional.

La abogada consultó a los hombres para realizar su investigación y encontró que los hombres justifican la acción con el argumento de que eyacular dentro de una mujer es su “derecho natural masculino”.

Uno de los hombres entrevistados indicó que el instinto masculino “es eyacular dentro de una mujer y que a ningún hombre se le debe negar ese derecho”. Mientras, otro dijo que “si una chica aceptaba tener relaciones, debía aceptar que el chico podía hacer stealthing y que la mujer debe lidiar con eso”.

Algunos expertos aseguran que esta práctica es “claramente una violación del consentimiento” y los daños que causa son reales, ya que una relación consensuada se convierte en algo no lo es.

Mientras tanto, la proliferación de estos casos ha abierto el debate sobre si se trata de una violación o no, aunque la joven pide a las autoridades estadounidenses a que hagan los cambios necesarios, explicando que esta práctica no sólo se siente “violenta”, sino que lo es.

Tan sólo en Estados Unidos, alguien es atacado sexualmente cada 98 segundos; sin embargo, sólo seis de cada 1000 acusados terminan en prisión.

(Con información de CNN)

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