¿Por qué te muerdes las uñas? Te aseguramos que no sólo son tus nervios

Redacción TENDENCIAS

Siempre que preguntan por qué la gente se muerde las uñas, la respuesta es muy simple: por nervios.

Sin embargo, diversos estudios señalan que esa no es la única razón. La gente lo hace también cuando está aburrida, hambrienta, frustrada o tratando de completar una tarea difícil.

“Es un común pero irresuelto problema en psiquiatría, psicología, medicina y odontología”, dice uno de los relativamente pocos estudios sobre el tema publicado en el Iranian Journal of Medical Sciences.

UN PROBLEMA SERIO

Comerse las uñas tiene un nombre científico: onicofagia y viene del griego ονυξ, que significa ‘uña’, y φαγειν, que significa ‘comer’, que es lo mismo pero suena más serio y de hecho suele usarse cuando el problema también lo es.

Este desorden es muy común y afecta al 30% de la población sin importar la edad, pero puede conducir a problemas psicosociales significativos y tener un impacto negativo en la calidad de vida, según un estudio publicado en 2016 en PubMed.com.

Además, puede causar complicaciones físicas en la lengua y la cavidad oral, de acuerdo con la el estudio “Onicofagia: el enigma de morderse las uñas para los médicos”.

Para los autores, este desorden es tan difícil de tratar que se requiere un esfuerzo multidisciplinario que involucre a dermatólogos, internistas, pediatras, psiquiatras y dentistas.

¿Así de serio?

Sí, pues puede ser muy grave si está asociado a otros desordenes psiquiátricos como trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o trastorno de ansiedad por separación (TAS).

De hecho, en 2012 la Asociación Americana Psiquiátrica, de Estados Unidos, incluyó la onicofagia en la lista de trastornos obsesivos-compulsivos (TOC).

Sin embargo, no todos los psiquiatras concuerdan. Algunos argumentan que es una conducta natural llevada al exceso, pero  morderse las uñas no es generada por la ansiedad, sino por un hábito molesto.

 

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PLACER, PERFECCIÓN Y GENES

Una de las razones poco confesadas por la que las personas se comen las uñas es que las relaja.

A Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, no le sorprendería: se trata, desde ese punto de vista, de “una alteración en el desarrollo psicosexual en la fase oral que se convierte en una fijación oral”.

Por otro lado, un estudio publicado en 2015 en el Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry indica que el motor de la onicofagia no es la ansiedad sino de perfeccionismo.

Las conclusiones del experimento descrito en “El impacto de las emociones en las conductas repetitivas centradas en el cuerpo” mostraron que quienes se muerden las uñas pueden ser perfeccionistas y que hacerlo puede ayudarles a calmar su irritación, aburrimiento o insatisfacción.

Otra posibilidad es que algunos estén genéticamente predispuestos al condenado hábito.

Hay investigaciones que muestran que un tercio de los que se comen las uñas tienen familiares que también lo hacen, y que es común entre gemelos que si uno lo hace, el otro también.

 

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El caso es que comerse las uñas puede traer consecuencias que van más allá de lo estético.

  • Bacterias y verrugas

Llevarse los dedos a la boca es llevarse todo lo que estos tienen a un lugar húmedo en el que algunos indeseables pueden prosperar.

Aunque hay quienes sugieren que lejos de hacer daño, quienes se comen las uñas tienen un sistema inmunológico más fuerte pues van introduciéndolos poco a poco, la evidencia es difícil de encontrar.

El caso es que debajo de las uñas se albergan, por ejemplo, bacterias potencialmente patógenas como la E. coli y salmonela.

Y las verrugas en las manos causadas por el virus del papiloma humano pueden propagarse a los labios y la boca.

Además, todo lo que entra por la boca, puede afectar al cuerpo entero.

  • Infecciones

Según la Academia Americana de Dermatología (AAD), las infecciones bacterianas causadas por morderse las uñas son uno de los problemas más comunes de las uñas.

Una de ellas es la paroniquia, una infección de la piel que ocurre alrededor de las uñas, la cual es dolorosa y en casos serios puede llegar a requerir de un intervención quirúrgica.

  • Dentadura

Morderse las uñas puede llevar a que los dientes se deformen o se desgasten prematuramente.

Puede además hacer que los dientes cambien de posición, afectando la oclusión dental o la mordida.

 

Y el problema es…

Dejar de comerse las uñas es notablemente difícil. La mayoría de quienes lo hacen han tratado y fracasado.

Y no por falta de ganas, pues existen desde métodos domésticos, que incluyen regaños de padres y amigos, sustancias con sabores desagradables para echarse en los dedos, hasta terapias, pasando por artilugios como pulseras para corregir vicios con choques eléctricos.

Las estadísticas señalan que 45% de los adolescentes se comen las uñas pero la mayoría logra dejar este hábito, en comparación con los adultos, quienes son calificados como un caso perdido en este tema.

 

 

Con información de BBC Mundo

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