Debe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar,

puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo.

Voltaire

 

En la gira electoral abrazaba a sus desiguales. Repartía besos y daba apretones de manos. Comía tacos de arroz con huevo duro, en viviendas pobres. Posaba con discapacitados. Extendía su mano derecha a la altura del corazón. Prometía y se comprometía.

La pasión por conseguir el cargo, teniéndolo ya, quedó atrás. Debía mirar hacia adelante. Estaba llamado a realizar las grandes cosas. Pasar a la historia. Juramentó y, constitucionalmente, se comprometió a cumplir. Pero los primeros meses de su régimen mostró su verdadera vocación: el patrimonialismo. La dinerofilia, su prioridad. Era el nuevo gobernador del estado.

Una impenetrable barrera de negación le envolvía. Las críticas por sus extralimitaciones no tenían cabida, y cuando las sentía, resistía. La llamada prensa chica, es decir, la estatal, no le merecía importancia.Prohibitivas sumas de dinero, sin certeza su origen, eran invertidas en la prensa grande, la nacional. Ello le permitía infiltrarse en la línea editorial de los medios impresos. A sus críticos y adversarios los trató comoenemigos en líneas ágatas.

Aprovecho que la indignidad estaba en el botadero de los saldos y contrató los servicios de diputados y magistrados. Les encargó que presionen y persigan a los alcaldes y a sus adversarios, y a él le aplaudan y protejan, y lo han cumplido. Acuerdos son acuerdos. Se volvió ciego y sordo. Llegaron los años maravillosos de parasitar el cargo. Compró medicamentos y no los había en clínicas y hospitales, infló la nómina de becarios con nombres falsos, tomó dinero etiquetado y lo desvió en su beneficio, luego ese hoyo lo cubriócon lo que hizo otro hoy. Pidió prestado, sus empleados del legislativo lo avalaron, y los montos fueronaplicados sin disciplina; hoy trabajan en acreditar el gasto, con facturas apócrifas de empresas inexistentes.

 

A los dirigentes de los partidos políticos lo educó en corrupción. Quien no era aliado, aun silencioso, lopersiguió y atacó. Un desfile de adversarios fue organizando en su carrera de gobernante, en tanto crecíanlos actos de corrupción, los negocios de familia, entre éstos, el de la inseguridad, del que hizo grannegocio: por un lado, el servicio de protección ciudadana, con un gasto indisciplinado de los presupuestos,sin cumplir la misión constitucional de garantizar la protección ciudadana, y por el otro, sus vínculos congrupos delincuenciales, en ambos casos, en favor del circulante monetario sucio. Como nunca, su gobierno lastimó y ofendió a la sociedad. La policía fue usada para perseguir, reprimir, enviar mensajes de terror. El gobernador presume equilibrio, pero enloqueció.

 

Los señalamientos, la opinión pública alentada por la opinión publicada, y viceversa, iban en aumento; el imaginario colectivo daba cuenta de sus abusos con el presupuesto. Se empezaron a documentar, denunciaspenales de por medio, revisiones de la Federación contra su régimen, pero él seguía en medio del muro infranqueable de negación. El brazo largo de la justicia empieza a asomarse, a tocar la puerta, pero él confía en la impunidad; quien entrega los pasaportes inmunitarios de política y judiciales, parece ser su amigo; se ha carcajeado con él y le ha dicho “mi amigo, el señor gobernador”. Han posado para la foto. Presume que leayudó en su campaña electoral.

 

Los señalamientos son ya acusaciones. Denuncias penales han sido radicadas en la PGR. ¿Y la correcciónpolítica? No quiso aprender a sanar. Demasiado tarde. Ya no es la colectividad que imagina. Las pruebas son cada vez más y contundentes. El hartazgo social llega a su clímax. Ya no da para más. Corrupción en sus dos acepciones. Violencia que desvela pactos. Inseguridad de la que se saca provecho en ambos sentidos.Impunidad que vence a ojos vistos a la justicia. Presos políticos y olor a muerte política. Dolor social,encabronamiento. Ya no es el nuevo gobernador, pero sigue como en sus primeros meses. La primera dama también ha probado las mieles del poder, y merece abundancia. ¿Hay celdas familiares?

 

Vuela cada vez que quiere, a costa del erario. Gasta como si fuera suyo el dinero. Sus empleados de los otros poderes le aplauden. Se toman la foto. Les pagó bien o le tienen miedo; o ambas cosas. Ninguna ley es parafavorecer a la población, sino al contrario. Los diputados son sus diputados. Igual sus magistrados. Dividió a la prensa, al pueblo. Y hoy éste está unido, en su contra. Estaba llamado a realizar las grandes cosas, y lo logró. Nunca antes había sido alguien tan repudiado como él. Vaya manera de echarse encima al pueblo al que juró procurar. No hay gobierno, poca política, pero la lucha por el poder es desde el poder, a costa de lo que sea. Nunca antes se había lastimado tanto al pueblo, como ahora. Sembró; es momento de cosechar.

 

Dicen que está enfermo de dinerofilia. Y esa enfermedad es hereditaria. Los electores debían saberlo. ElSíndrome de Hybris pudo evitarse, pero no hay pruebas fehacientes en materia electoral. Debía ser unrequisito de elegibilidad. No ve, ni oye, ni siente. Sólo piensa en chingar, en contar el dinero, en fabricar dinero y nuevos pobres. Pero últimamente ha estado ocupado en elegir dónde va a vivir, porque en el estadono cabe. ¿Quién quisiera estar en sus zapatos? Por eso no usa mocasines de agujeta, para no pensarmientras los desamarra. Algunas noches se sueña en portadas de diarios nacionales e internacionales,acusado. Otras, detrás de las rejas. Debía remojar las barbas. Se sabe en una lista de espera. Los ciudadanos festejarían. Seguro lo harán. Es un gobernador cualquiera de México, de cualquier estado del país, no importa nombre y apellidos. Es uno de tantos, es decir, un pobre hombre rico.

El juego se llama Póngale nombre de pila, siglas y estado.

LETRAS CHIQUITAS. Parecen almas gemelas. En visita fugaz, Graco Ramírez hizo honores en Plaza de Armas, veneró a oriundos y transeúntes y hasta anunció dos cambios sin importancia en sus gabinetes. En idéntico lapso, Cuauhtémoc Blanco se sentó sin saber qué hacer en su despacho, revisó unos documentos sin ponerfle mucha atención, luego grabó un mensaje que subió a sus redes, y se marchó***. A un costado de la número 2 de la dirección nacional del partido de Andrés Manuel López Obrador, Yeidckol Polevnsky, su dirigente estatal Miguel Lucia sigue sumando cuadros importantes a MORENA, como esta vez, que presentó a una regidora y tres síndicas, que decidieron liberarse, crecer y, ahora sí, ponerse a trabajar.

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