Un clásico de Disney no sólo en cines

Patricia Mora, secretaría de Salud en Morelos, se disfrazó de princesa de Disney para ocultar los desvíos de recursos y la corrupción que le han señalado a su gestión.

El abuso de la grandeza viene cuando se separa la clemencia del poder.

William Shakespeare

 

Del clásico de Disney La bella y la bestia, en el estado cuyo gobierno es el peor calificado del país, cobró vida la princesa Bella.

Sin saber bien a bien quién es el príncipe francés de ese cuento de hadas -tal vez un alto funcionario de gobierno, convertido en monstruosa bestia-, ni la anciana harapienta que le interrumpió en su palacio -tal vez un ciudadano del estado, despreciados todos-, el papel protagónico que saltó de los dibujos animados a la adaptación real, o viceversa, la princesa del cuento, lo encarnó Patricia Mora, ex directora de Servicios de Salud y actual secretaria de Salud del estado de Morelos.

En día y horario laborables, la secretaria de Salud salió de un cuento de terror, acusada su dependencia de posibles manejos indebidos con los presupuestos, desabasto de medicamentos y de materiales hospitalarios, incluso adquisición de sueros apócrifos, desmentido oficialmente como “leyendas urbanas” por ella y “calumnias y mentiras completas” por quien se supone es su superior jerárquico, señalamientos que fueron ratificados hoy en la marcha de protesta del día del trabajo, y entró a un cuento de hadas.

Traje amarillo justo a su medida, guantes y corona, sonrisa de oreja a oreja, el disfraz debió costar cualquier cosa, unos mil 500 pesos, comparado con la atención personalizada a los pacientes del hospital del niño y el adolescente.

Para que aprendan sus iguales de gabinete; así se hace política suave, quienes no han salido aún del cuento de hadas que es el régimen corriente, donde todo es bonito. Disfraz y regalos, como logro personal y de gobierno.

Qué importa usar a los niños enfermos, y sonreír a su lado, posar para la foto y subirla a redes sociales, para ocultar lo mal hecho en el sistema de Salud local, para lo cual existe un remedio infalible: la propaganda política, como sustituto de la crisis de credibilidad.

La princesa Bella no les concedió a las niñas y niños la oportunidad de pensar, de ser libres. Esos y otros regalos cuestan mucho, no dinero. La culturización de lo insustancial. La regresión personal en tiempos de regresión gubernativa.  Las muñecas rubias entregadas serán la meta realizable de las niñas, y querrán disfrazarse cuando grandes, de secretarias de Salud, vestido amarillo y guantes del mismo tono, con una diadema en el cabello arreglado para la ocasión en el salón de belleza donde tal vez asiste Beatriz Vicera a que le apliquen el mismo tono de tinte.

Es como reconstruir el tejido político usando a los niños, cuyo mejor regalo que pudieron darles es respeto. Pero les regalaron pelotas –sin importar que contengan una pieza cuyo peligro de asfixia es real- y otros juguetes que por ser de contrabando son corrientes, a precio de mayoreo, con dinero que no es suyo, pero que lo gastan alegremente, como si lo fuera.

Si el uso de niñas/os en manifestaciones de protesta es delito, el lucro utilitario de los más indefensos por inocentes, de parte de políticos y funcionarios cínicos por desvergonzados, debiera ser aún más, y más aún si lo hacen con dinero que no es suyo, como sucede, y corriendo un proceso electoral no muy lejos de aquí, con lo cual se puede acusar que pretenden influir en la equidad de esa competencia política.

Tal es, por contraste, el cuento de hadas de Morelos, donde los súper héroes se disfrazan de gobernantes y las princesas de funcionarias, y donde de la adaptación real saltan a los dibujos animados.

LETRAS CHIQUITAS. Este mes define Josefina Vázquez su futuro, tras su segura derrota en el estado de México, enviada al tercer lugar. La versión de que será premiada con un escaño senatorial es creíble***. Cumplido su engaño a sí mismo de ser presidente, aunque sea de lo que sea, Graco Ramírez dejará esta semana la presidencia del club de gobernadores, camino al reemplazo en Palacio de Gobierno***. Los candidatos perdedores de 2012 ante Graco Ramírez y 2015 ante Cuauhtémoc Blanco, Amado Orihuela –el domingo 7 anunciará su incorporación al PRD- y Maricela Velázquez, asistieron no se sabe si como invitados, al casorio de Melissa Torres y Rodrigo Gayosso, el sábado último***. Perder por su voluntad la militancia panista, sería la segunda derrota de Felipe Calderón ante su partido; la primera fue no ganar para Margarita de Calderón la presidencia nacional del PAN, quien iría por la libre a Los Pinos***. En Morelos, el dirigente estatal de la CTM,Vinicio Limón, El Tigre, marchó junto a otros gubernamentables, como Javier Bolaños, del PAN, y Matías Nazario, del PRI, en la conmemoración del 1 de mayo en Cuernavaca.

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