VIDEO | Violaciones a animales, el maltrato del que nadie habla

En la Ciudad de México la zoofilia y el abuso sexual a animales no son considerados un delito y en algunas zonas de las delegaciones rurales hasta es una práctica común, por lo que no existen cifras reales de cuántos casos ocurren en la capital del país.

“La zoofilia no es considerada un delito. Deriva en maltrato, pero en sí el acto no es delito. Es más, en algunas zonas como Milpa Alta y Xochimilco los jóvenes se inician sexualmente abusando de los animales”, dijo Norma Huerta, directora de la Asociación Mundo Patitas.

La normalidad con que se ve este fenómeno ha permitido que esta forma de maltrato animal no sea penalizada. Como ocurrió en el caso de nueve perros pitbull que fueron abusados sexualmente por su dueño.

Perros rescatados del predio ubicado en la delegación Iztacalco . Foto | Especial

En agosto pasado, elementos de la Procuraduría capitalina rescataron a los perros de un predio en la delegación Iztacalco, quienes sufrían de maltrato y crueldad animal.

“En marzo pasado interpusimos una denuncia en contra de Germán Ricardo Morales por maltrato animal y de la denuncia se derivó una orden de cateo, la cual se llevó a cabo en agosto, y se pudieron rescatar a nueve Pitbull de una casa ubicada en Iztacalco”, dijo Norma Huerta.

Relató que los canes estaban en muy mal estado cuando los encontraron: marcas de cadenas, desnutrición, uno tenía la cadera rota, otro no tenía dientes debido a los golpes que les propinaba su dueño. Además, su conducta indicaba que todos, especialmente las dos hembras, habían sido víctimas de abuso sexual.

Otro caso documentado por la asociación es el de una gata que sufría abuso sexual en el Reclusorio Norte y a la que le tuvieron que aplicar la eutanasia, debido a las lesiones que tenía.

“La gatita tenía su vagina floreada debido a las violaciones a las que era expuesta, además tenía residuos de semen, pero debido a las condiciones no se pudo fincar la responsabilidad a nadie”, lamentó Huerta.

Sin cifras oficiales

Norma Huerta aseguró en entrevista con El Insurgente que no hay cifras oficiales de los casos debido a que se trata de actos clandestinos que la mayor parte de las veces no emergen a la luz,  lo que impide detectarlos, acreditarlos y sancionarlos.

La asociación que dirige sólo ha podido documentar tres casos en los 10 años que llevan funcionando.

Este portal pidió a la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México y a la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) cifras sobre esta modalidad de maltrato animal.

La Procuraduría respondió que no tienen registros de casos, mientras que la Secretaría dijo que la Brigada de Vigilancia Animal no tenía conocimiento de datos de violaciones; no obstante, esta dirección documentó dos casos hasta el año pasado.

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La perra de raza bóxer, fue el primer caso de abuso sexual que registró la Brigada de Vigilancia Animal. Foto | Especial

Uno de ellos fue el rescate una perra rescatada de las calles de la delegación Iztacalco. La hembra de raza bóxer fue encontrada en Periférico Sur esquina con Renato Leduc y trasladada a la Brigada, donde evaluaron su estado de salud.

En ese tiempo, el diario Excélsior reportó que los análisis arrojaron que el animal tenía  laceraciones graves en la zona rectal causada por abuso sexual. Las heridas no correspondían a algo que pudiera haber sido causado por otro perro.

Es una conducta psicopática

Huerta aseguró que la zoofilia se puede convertir en un problema mayor, pues se corre el riesgo de que las personas que abusan de los animales más adelante lo hagan con humanos.

La organización ya vivió de cerca un caso que se convirtió en una violación a una niña. Un grupo de cuatro jóvenes robaban perras de Texcoco, las llevaban a un barranco, las violaban y las ahorcaban.

Aunque los vecinos denunciaron los hechos ante las autoridades, nunca obtuvieron una respuesta. Hasta que esos mismos jóvenes violaron a una menor se concedió importancia a su conducta.

Al igual que sucede con algunos asesinos y psicópatas, que en primera instancia torturan y matan animales, en una fase previa a depredar seres humanos.

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Los pitbull rescatados en Iztacalco se encontraban en muy mal estado. Foto | Cortesía de Mundo Patitas

“Cuando la víctima fue una niña, fue cuando las autoridades hicieron caso y todo mundo se escandalizó, pero esto se hubiera evitado si la autoridad hubiera tomado cartas en el asunto”, dijo Huerta.

Debido a esta problemática, la activista dijo que las  asociaciones protectoras de animales ya están pidiendo a la Asamblea Constituyente que los animales se dejen de ver como objeto de propiedad.

“Tenemos que verlos como lo que son, seres capaces de sentir, de sufrir y de gozar”.

Para lograrlo, se acercaron con los diputados de la Asamblea Constituyente, a fin de que se establezca protección desde la Carta Magna de la ciudad y entonces se adecuen todas las leyes relacionadas con el tema.

“Lo que estamos haciendo es tratar que la zoofilia se tome como un desorden social grave”, aseguró.

La respuesta no ha sido positiva, pero la activista aseguró que continuarán con su lucha contra el maltrato animal.

“Muchos diputados nos dicen que si para las mujeres violadas está complicado y está difícil,  pues ya sabrás para los animales”, contó.

Riesgo sanitario

Además del maltrato animal y lo que esto conlleva, las prácticas de zoofilia implican un riesgo de transmisión de enfermedades entre los animales y los seres humanos.

Jorge Francisco Monroy López, profesor en el Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que entre más parentesco genético haya entre la especie animal que es abusada con el hombre, el riesgo de trasmisión es más alto.

Por ejemplo en el caso de los primates hay más riesgo de transmisión de muchas enfermedades, incluso VIH Sida.

Además,  se pueden adquirir ladillas, chinches, piojos, pulgas, liendres, pero también otras enfermedades graves como brucelosis (enfermedad infecciosa del ganado) y  leptospirosis (derivada de una bacteria del orden Spirochaetales, que afecta a humanos y un amplio rango de animales, como aves, mamíferos anfibios y reptiles. Los síntomas son fiebre, cefalea, dolores musculares, articulares y óseos, ictericia, insuficiencia renal, hemorragias y afectación de las meninges).

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Foto | Cortesía de Mundo Patitas

“Los animales no tienen una higiene como la tenemos nosotros, su flora es normal y abundante, pero es posible que dentro de su flora tenga algunas enfermedades que pueden ser transmitidas al ser humano “, señaló.

Asimismo, entre los animales hay varias enfermedades de transmisión sexual, por ejemplo, entre los perros se pueden contagiar el TVT (Tumor Venéreo Transmisible), una enfermedad viral que produce cáncer en los órganos sexuales, sobre todo en los machos, por lo que a veces se tiene que amputar el miembro para evitar su propagación.

“La vía de transmisión de muchas enfermedades de los animales es sexual.  No todas las enfermedades que padecen los animales las contraen los humanos, pero muchas de ellas sí se pueden compartir”, señaló.

Aunque no hay estadísticas sobre contagios de enfermedades por zoofilia, el profesor de la UNAM tiene conocimiento de un caso de leptospirosis, la cual fue transmitida de un perro a un humano.

“No hay estadísticas debido a que las personas que asisten a las consultas médicas no mencionan que tuvieron relaciones sexuales con animales. La Secretaría de Salud no tiene reportes específicos de estos hechos y la Secretaría de Agricultura que sería la encargada de salud animal, tampoco tiene considera la zoofilia dentro de las enfermedades de notificación obligatoria”, puntualizó.

He aquí otra forma de abuso y riesgo sanitario y social que no ha trascendido en la esfera de lo legal y de protección a todas las formas de vida.

 

(VIDEO) Testimonio de Mundo Patitas

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